La solución no pasa por primarias

Pasa tú primero

Pasa tú primero

A pesar de los resultados que en el seno del PSOE han arrojado las primarias celebradas desde hace ya dieciocho años, el partido parece dispuesto a seguir jugando a la ruleta rusa, entretenimiento bastante parecido a la apelación a la militancia para dar con el guía capaz de llevarle hasta la tierra prometida.

El común está sometido por la tiranía de la imagen; nada más vigorizante que ver las primarias de los dos grandes partidos norteamericanos con sus globos de color, himnos y demás parafernalia con que coronan –empoderan que diría el cursi del momento- a sus candidatos a la Presidencia. ¿Por qué no hacer como ellos?

Que allí salga un Trump, como antes salió un Bush II, no le quita encanto a la cosa, vistas las ansias de jugar a las primarias aquí desatadas. Nuestros socialistas parece no haber tenido suficiente con el fracaso de Borrell, el fiasco de Zapatero ni con el descalabro de Sánchez.

¿De qué primarias surgió Felipe González? Esta es la pregunta que deberían hacerse quienes comienzan ya a agitar pancartas y reportajes.

Una de las gentes más sensatas que hoy habitan en el partido, el ingeniero asturiano Fernández que preside su Comisión Gestora, forzado hace unas semanas a confirmar que habría primarias, como está estatuido, aprovechó la ocasión para decir que él no quería un candidato de unidad, sino tener un partido unido. ¿Contribuyen las primarias a unir un partido como el socialista? Y pregunta similar cabría aplicársela al popular. Sigue

Homs y el negro futuro de PDeCAT

Pobre Homs

Pobre Homs

Lleva años dando pruebas suficientes para ser sacado de la política pero no por sus ideas, faltaría más, sino por bobo. La última, su reacción a la petición de inhabilitación hecha por el fiscal por ciscarse en demasiadas cosas serias en cualquier Estado de Derecho, comenzando por la Constitución y concluyendo por los mandatos del TC.

Aunque lo cierto es que esos nueve años, o los que la Justicia disponga, son irrelevantes tanto para Homs como para su flamante partido a punto de ser engullido por las fauces de la izquierda republicana del profesor Junqueras, el interlocutor habitual de la vicepresidenta del Gobierno.

Lo del Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCAT) no es propio de la sociedad catalana. Todo tenía un sentido dentro de aquella Convergencia Democrática pujolista hasta que acabó floreciendo el merdé cultivado con esmero durante tantos años de poder. Y puestos a soltar amarras con tan fétido pasado no se les ocurrió mejor modo que desenmascarar radicalmente su atemperado nacionalismo y ponerse a conducir la ascensión a las cumbres de la sedición. Sigue

Aznar, Rajoy y el Rey

Haciendo patria

Haciendo patria

Una de las aventuras más frecuentadas en la España de hoy es buscar pelea donde no la hay, y si la hubiera sería irrelevante. La última se revela en el falso sondeo que atribuye a Aznar un tercer o cuarto puesto en el ranking político nacional al frente de un nuevo partido. Hay que tener bemoles para colgarse de esa liana.

¿Un nuevo partido? Sólo de mentes recalentadas por sus propios dramas puede salir semejante sinsentido; de sanchistas sin horizonte o podemitas víctimas de la democracia y quizá de algún que otro intérprete de la actualidad que acierta menos que la escopeta de feria en manos de un ciego.

Y el asunto se torna ya de aurora boreal cuando almas cándidas vinieron ayer a concluir que en su discurso a los inversores foráneos reunidos en Madrid el Rey dio un oportuno respaldo al presidente Rajoy por los logros de su política económica. Modelo, dice alguno, puesto en cuestión por Aznar.

Lo de aurora boreal viene sugerido por la similitud entre el origen de tales comentarios y el de la luminiscencia que se forma en torno al polo norte cuando las partículas del llamado viento solar no caben entre las líneas del campo magnético de la tierra y se disparan en forma de radiaciones de vistosos colores. Sigue

Esquilache

Resistiéndose al progreso

Resistiéndose al progreso

Érase una vez… Marzo de 1766, un hombre ilustrado cae víctima de la incuria nacional por querer limpiar Madrid. Estrechas callejuelas tan escasas de alumbrado como ricas en detritus -¡agua va! anunciaba el vecindario arrojando desde sus ventanas el contenido de pucheros, jofainas y orinales- eran paradigma de la inseguridad física y sanitaria.

No era tan singular el caso de la capital española, París o Londres no andaban demasiado lejos, pero cinco años antes había llegado de Nápoles un Rey dispuesto a cambiar la situación para hacer de éste un país moderno; sencillamente moderno, es decir, a la hora de los tiempos. Con o frente a la voluntad de sus habitantes, como ejemplar representante del despotismo ilustrado junto a los centroeuropeos José II y Federico el Grande o la rusa Catalina II.

Carlos III se trajo de Nápoles a un valioso colaborador en aquel reino reconquistado para la Corona española por su padre Felipe V, y que gobernó veinticinco años antes de regresar a España. Leopoldo de Gregorio, hombre de origen humilde y al cabo de años nombrado marqués de Esquilache, fue el primer ariete reformista del reinado.

El título de “El mejor alcalde de Madrid”, con que se recuerda a Carlos III mucho debe a la creación del alcantarillado, reforma de las calles y su iluminación nocturna…y otras obras emprendidas por su ministro de Hacienda, y más tarde de la Guerra y de Justicia también. Sigue

Que hablen de uno, aunque sea bien

Con bebé ¿por qué no?

Con bebé ¿por qué no?

¡Lo que hay que hacer para salir en los periódicos! Los podemitas llevan un año dándonos la matraca con sus luchas intestinas por no se sabe qué, pero de hecho copan titulares y páginas periodísticas; hacen actualidad, marcan tendencia…

No aportan nada a lo que pueda preocupar a los españoles, absolutamente nada; en vez de buscar soluciones a los problemas, siempre encuentran un problema para cada solución. En ello compiten con los sediciosos nacionalistas, campo en el que cada vez resulta más complicado espigar de entre los malos quiénes son peores.

Y los Ciudadanos buscándose el espacio allá donde quepa colocar un papel de medidas, siempre las mismas, para demostrar su capacidad de interlocución. Hasta con los regionalistas del televisivo Revilla, que también funge como captador de imágenes en radios y televisiones. Los pobres, dos diputados regionales, no han encontrado mejor objetivo que acudir en auxilio del gobierno regional que detentan dos perdedores de las últimas elecciones, PRC y PSOE.

Quizá todo ello sea consecuencia del drama que viven los representantes de eso que llamaron “nueva política” y que el tiempo parece estar reduciendo a dimensiones más modestas de las proyectadas. El tiempo, más la astucia y buen sentido de los presidentes del partido popular y de la gestora socialista. Sigue

La Corona, de nuevo

El Rey, Navidad 2016

El Rey, Navidad 2016

Hemos superado una compleja situación política que conocéis bien.” No cabe expresar mejor y con mayor elegancia el espectáculo que la llamada clase política brindó al mundo entero durante tres cuartas partes del año que termina. Las palabras del Rey en  la noche del 24 son el paradigma de los valores que la Corona representa en nuestro sistema, en la monarquía parlamentaria.

Felipe VI no precisó entrar a calificar o descalificar la que tirios y troyanos montaron sobre los  resultados de tres convocatorias electorales sucesivas. Otro jefe del Estado, un presidente de una hipotética república española, se sentiría autorizado para sacar consecuencias de “la compleja situación política que conocéis bien”. Y no necesariamente habría de perder por ello su papel arbitral, pero el puro hecho de revisitar las penosas circunstancias vividas durante ocho meses sería juzgado por unos y otros como injerencias en el papel que corresponde a los políticos. Precisamente porque él mismo sería uno de ellos.

Para el titular de la Corona el papel de la política es facilitar la convivencia y desarrollo personal de los españoles. “Es importante que en nuestra sociedad se haya recuperado serenidad y que los ciudadanos puedan tener la tranquilidad necesaria para poder llevar a cabo sus proyectos de vida.” Sigue