Fuenteovejuna

Todos a una

Todos a una

Con dieciocho bastaría; no haría falta que todos a una se fueran de la Ejecutiva del PSOE para levantar a Sánchez del sillón al que ha querido atornillarse mediante la convocatoria exprés de un Congreso, nada menos: que hablen las bases.

Pero como esto lejos de ser Venezuela es una democracia de verdad o sea representativa, con sus leyes y reglamentos, los representantes de esas bases, y algunos que también se sienten responsables de sus electores, están diciendo que hasta aquí llegó la mierda.

Y la fórmula para desalojar al perdedor impenitente es vaciar la ejecutiva, con la mitad basta, para que una gestora se haga cargo del partido hasta la convocatoria formal del preceptivo Congreso, que debería celebrarse una vez haya Gobierno. Hace nueve meses, cuando esperaba ganarse la investidura, así lo propuso el mismo Sánchez y ratificó el último Comité Federal celebrado.

Una gestora al frente del partido ya tuvo un sonado y trascendental precedente en la primavera de 1979. Tras perder por segunda vez frente a la UCD de Suárez, el entonces Secretario General socialista propuso borrar de los estatutos las alusiones al marxismo. El Congreso derrotó la propuesta y Felipe González hizo lo que hay que hacer ante las derrotas, dimitir.

El partido nombró una Gestora que presidió el abogado y senador Carvajal, y cuatro meses más tarde, septiembre, el Congreso Extraordinario aprobó la tesis reformadora y González volvió a la SG. Tres años después ganaba las voluntades de la mayoría absoluta de los electores. Sigue

¡Es un pato!

Haciendo el ganso

Haciendo el ganso

Si parece un pato, nada como un pato y grazna como un pato; no lo dude, es un pato. La metáfora sería una forma suave de calificar de cualquier cosa a Pedro Sánchez tras su salida del nuevo fracaso que ayer cosechó ante los españoles.

Las urnas del País Vasco y Galicia no eran una encuesta más, ni siquiera del CIS; era la expresión libre y directa ante unas urnas de dos millones y medio de españoles. De ellos, cuatrocientos mil prefirieron al PP frente al PSOE. Y el que pide que en el PSOE su voz sea la única se atrevió ayer a condenar a los españoles a unas terceras elecciones.

A eso conduce el calendario de comités, primarias y congreso que puso sobre la mesa con chulería más propia de apache parisino que de un responsable político. Y en el sanedrín formado por sus más allegados sólo tuvo el apoyo explícito de López, llamado Patxi, respecto a la convocatoria del congreso tras unas primarias para elegir candidato a la SG del partido.

Este insólito personaje trata de blindar su silla explicando que no hace otra cosa que seguir los acuerdos del Comité Federal que a principios de año bendijo su NO ES NO para presentar su propia candidatura a la presidencia del Gobierno. Sigue

Sánchez, de récord en récord

De fracaso en fracaso

De fracaso en fracaso

De nuevo el PSOE vuelve a batir sus propios récords. Ayer cosechó un nuevo resultado histórico al perder siete diputados, siete, en el País Vasco y cuatro, cuatro diputados menos, en Galicia. En ambas circunscripciones fue superado por las marcas de Podemos. A este paso, Sánchez llevará a Iglesias hasta La Moncloa, al tiempo.

La resistencia de los socialistas frente a tanta tozudez de los hechos no soporta una explicación razonable. Su Secretario General ha conseguido que el suyo sea el partido que más votos perdió ayer en las dos autonomías, más de ciento treinta mil. De ellos, dos terceras partes en Euskadi, autonomía que gobernó hace cuatro años. La derrota en Galicia, donde gobernó en dos ocasiones, fue tan sonada como esperada desde el día en que Sánchez despojó de toda autoridad sobre las listas al único alcalde socialista con cabeza, y mayoría absoluta, en aquella comunidad, Abel Caballero, doctor en Economía y exministro con Felipe González.

El caso de la anulación de Caballero, que además preside la Federación Española de Municipios y Provincias, revela la capacidad de Sánchez para destrozar cuanto toca. Cerró su último mitin en Galicia con algo tan ingenioso como esto: “Somos el partido del SI, por eso decimos NO a Rajoy”. Hondura programática la de este personajillo sin más argumento que el del NO es NO. Sigue

¿A qué esperan?

Esta-dista

Esta-dista

Desvelada ya la deriva que ha tomado Sánchez, intentar formar un gobierno con los 180 escaños que se opusieron a la investidura de Rajoy, ¿a qué esperan los socialistas para largarle con un papirotazo de la Secretaría General del partido?

La pretensión de alcanzar la presidencia con 85 escaños, menos de la mitad de los que le apoyarían para conseguirlo, es un absurdo que pone en peligro la propia vida del partido. Más allá de regar desde el poder a cientos de militantes con los fondos del Presupuesto del Estado, el Gobierno Sánchez no podría dar un paso sin la bendición de los antisistema; sería, y por poco tiempo, un gobierno de Sánchez, no del PSOE. Estaría entregado a la voluntad de la estrambótica mayoría que su ambición personal está tejiendo.

Las engañifas apestan. Escuchar a su hombre en Cataluña que bienvenidos sean los secesionistas mientras no condicionen su apoyo a una expresa declaración pro referéndum es como la prueba del nueve que los escolares aplicada a la división; o al terrorista Otegui lamentando que los de Podemos  se distancien de los bilduetarras; o la batallita que libran Iglesias y Errejón vía tuits sobre si apoyar o rechazar los cantos de sirena que la panda de Sánchez les susurra en la intimidad. ¿Caben más trucos para saltarse a la torera las líneas rojas que le pusieron hace nueve meses? Sigue

Debates en Twitter

Eran otros tiempos

Eran otros tiempos

Fiel reflejo de la entidad de los personajes políticos que nos cercan es el debate mantenido por los líderes podemitas Iglesias y Errejón. La confrontación que mantienen larvada desde el comienzo del año recobró ayer estado público cuando decidieron dirimir sus diferencias en el ágora de Twitter.

Cuánta profundidad, qué capacidad de convicción la que estos y tantos otros llamados políticos pueden desarrollar en un máximo de 140 caracteres, unas cincuenta palabras, es el misterio que dejaría atónitos a Canalejas y Maura o a Cánovas y Sagasta, por no recordar los diálogos platónicos, las ciceronianas catilinarias o a las disputatio escolásticas.

Pues hasta aquí hemos llegado. La anécdota hoy es toda una categoría que define el fondo y las formas de eso que seguimos llamando política porque no se nos ocurre palabra mejor con que calificar la ceremonia de confusión a que juegan unos señores pagados de nuestros bolsillos y que sufrimos con paciencia infinita.

Unos céntimos de ideología, por favor. Imagínense a Hobbes escribiendo su Leviatán a golpes de tuit, o a Rousseau su Contrato Social. Y qué decir de las discusiones que un año antes de publicar el Manifiesto Comunista Marx y Engels  mantuvieron con Weitling, acusando de mesiánico y socialista utópico a quien tres años atrás Engels había calificado como padre del comunismo alemán. Sigue

El bloqueo, Sánchez y la Constitución

¿Dónde irá a parar?

¿Dónde irá a parar?

La Constitución se trenzó sobre dos grandes principios: el perdón y la buena fe. Los dos han sido burlados: el primero con la llamada memoria histórica, por ejemplo, y la segunda en múltiples ocasiones; la última, el bloqueo socialista a la formación de Gobierno tras dos elecciones consecutivas en el plazo de siete meses y con un mismo partido ganador.

Una de las cauciones que tuvieron los constitucionales del 78 fue clara: propiciar gobiernos estables. Ahí está la corrección aplicada al sistema proporcional en las leyes electorales, sabia prevención tras la experiencia vivida en nuestra segunda república o la más cercana inestabilidad política en que vivía Italia, por ejemplo.

Pudieron escoger el sistema mayoritario del Reino Unido, pero prefirieron mirar hacia Alemania. Dar cauce al pluralismo y al mismo tiempo reforzar las grandes tendencias, ese era el reto.

En la misma línea y para impedir que el Gobierno llegara a convertirse en muñeco del pin-pam-pun, se adoptó la moción de censura constructiva, también de origen alemán. Merece la pena recordare el artículo 113: Sigue